jueves, 5 de abril de 2012

SOCIOS DE LOS GATOS:Teddy Roosevelt y su gran garrote


El Papá del Canal de Panamá y los ositos Teddy

Un 6 de enero de 1919, Estados Unidos se vistiò de luto con la muerte de uno de los titanes de su historia: Teodoro Roosevelt, el hombre a quien le debemos muchisimas cosas, entre ellas el Canal de Panama, el osito de peluche Teddy y el hecho que el futbol americano no haya sido relegado al olvido gracias a las zurciduras que Teddy hizo en su reglamento. Y aunque muchos lo han querido presentar como un rudo hombreton que practicaba la doctrina del Gran Garrote, gobernantes como Teddy son indispensables por su probidad indiscutible, su vision ecologica y su amor al pueblo.
Teodoro vino al mundo en Nueva York un 29 de octubre de 1858, el segundo de 4 hijos que tuvo el matrimonio compuesto por un padre filntropo y Martha, una bellsima sureña que fue la que inspirò a Margaret Mitchell para el personaje de Scarlett O'Hara en la novela y posterior pelicula "Lo que el viento se llev". Martha tena el don de la palabra, buen humor y chispa intelectual, algo que fue heredado por el robusto Teddy. A pesar de verse afectado por asma, Teddy nunca se dejò arrinconar como mueco de sala y desde chico le gustò ir al gimnasio y participar en toda suerte de deportes. Le encantaban los pajaros, y muchas veces puso en la refrigeradora animales que luego rellenara con sus habilidades precoces de taxidermista. Manifestaba vivos deseos de ser ornitologo o profesional de la ecologa, pero cuando se fue a Harvard a estudiar se metio al equipo de boxeo.
El nocaut que la vida le propinò a Teddy en sus tiempos de estudiantes fue que cay rendido a los pies de Alice Hathaway Lee, con quien acabara casandose tras su graduaciòn de Harvard. Y aunque en ese entonces los cargos ublicos no eran para los de cuna de plata como Teddy, èste quiso competir con papi en lo ùnico en que el progenitor haba fallado: la polìtica. En 1861 Teddy fue candidato por los republicanos por Nueva York. Una gran tragedia aguardaba al entusiasta Teddy el 14 de febrero de 1884, tanto su progenitora Martha como su adorada esposa Alice se murieron de tifoidea en el mismito da. A Teddy le quedaba solamente una hija de su uniòn, y tras la muerte de su mujer nunca mas quiso hablar de ella. Abandonò la polìtica en Nueva York y se fue a Dakota del Norte a convertirse en ranchero.
La niña se quedò en Nueva York con una hermana y Teddy al aire libre se hizo demòcrata. Se identificò con los granjeros y la gente obrera sencilla, vestìa ropa de cuero y andaba con su sèquito de cowboys. Las cosas iban muy bien en su rancho Elkhorn, pero en 1886 Teddy regresò al Este. No ganò las elecciones de alcalde de Nueva York, pero sì el corazòn de Edith, una joven pràctica y alegre que estaba destinada a ser su segunda consorte. La carrera de Teddy comenzò a tomar vuelo. Lo pusieron de comisionado de policìa, donde hizo un operativo de limpieza, renovò las tècnicas y combatiò a brazo partido el crimen organizado. En 1897 se fue de asistente de la naviera nombrado por el presidente William McKinley, y le picaban los pies por irse a la guerra cuando estallaron las hostilidades entre Estados Unidos y España.
En 1898, cuando el Maine haba estallado frente a La Habana, el muerto se lo habìan echado a los españoles, y Estados Unidos declar la guerra abiertamente. Teddy renunciò a su cargo para formar un grupo de caballerìa compuesto por una extraña amalgama de chicos bien y rudos vaqueros. El 10 de julio de 1898 al darse la batalla de la Loma de San Juan, Teddy se cubrió de gloria. Resultò herido por charneles, pero acabò de hèroe. Posteriormente dirìa que ese fue el mejor da de su vida. Teddy regresò a casa para ser candidato a gobernador de Nueva York, y desde su nuevo cargo reformò la polìtica de impuestos, compuso el còdigo laboral, impulsò  polìticas de conservacionismo del medio ambiente y todos lo consideraron presidenciable.
Corriò  para vicepresidente en fòrmula con William McKinley y mostrò ser hàbil con la palabra a pesar de su voz chillona de pito de tren. La victoria de su fòrmula lo aterrizò en Washington D.C. y cuando en septiembre de 1901 el presidente McKinley murió tras un atentado, el "maldito vaquero" (a como lo llamaban sus enemigos), apareciò sentado en el taburete presidencial. A los 42 años, era el presidente nùmero 26 de la naciòn, serìa el primero en viajar extensamente como parte de un gran plan de agresiva polìtica exterior, y serà el primer mandatario gringo en meterse dentro de un submarino. No permitiò que el Congreso le hiciera sombra, y se declarò el sirviente de los intereses del pueblo. Teddy se opuso al monopolio de las lìneas fèrreas, defendiò los beneficios del pueblo y regulò el quehacer de las grandes empresas a las cuales l consideraba genuinas barracudas con piel de oveja.
Gigantes como la Standard Oil, Tabaco Americano y los trenes se vieron afectados por su polìtica, y en gestiòn exterior lo consideraron un hombre peligroso que hablaba suavemente, pero que andaba siempre el gran garrote como polizonte de occidente. En 1902 se dio la revoluciòn en Panamà y Teddy apoyò a los rebeldes buscando como sacar su provecho: la construcciòn del Canal de Panamà, un proyecto en el cual los franceses habìan hecho el bulto, el cuadro y el ridìculo. No hubo debate de Congreso sobre el proyecto, y Teddy jurò que el canal se harìa aunque èl mismo tuviera que ir a escarbar con sus manos desnudas. Tras haber ganado elecciones por 2 y medio millones de votos en 1904, Teddy fue personalmente a Panamà.
Durante 10 años se trabajarìa a todo motor. El canal costò menos de lo presupuestado, y al final la factura fue de 380 millones de dòlares, aunque Teddy hace rato se habìa ido de la Casa Blanca. Teddy defendiò como ninguno los derechos del trabajador, y su Square Deal son reformas que benefician a las grandes mayorìas. No permitiò corrupciòn en su gobierno y promulgò leyes para el uso beneficioso y sensato de los recursos naturales. Creò el refugio de Isla Pelìcano para los pàjaros, ademàs de fomentar la creaciòn de parques nacionales. Fue un verdadero gestor ecològico y en 1905 le tocò ser mediador entre Rusia y Japòn en la cacareada Guerra Ruso-Japonesa.
Eso le ganò el Premio Nòbel de la paz. Aùn siendo presidente, se fue de cacerìa en Mississippi con unos amigos, quienes creyeron que serìa feo que Teddy no lograra atrapar un oso grizzly. Le amarraron un cholenco espècimen a un arbol, pero Teddy no lo quiso matar y lo remitiò a un zooògico a que envejeciera en paz el pobre animal.Luego le contò esa anecdota a sus gatos, entre ellos uno con seis deditos en cada cebollita. Esta anècdota se reflejò en varias caricaturas en los medios, y un comerciante de peluches le pidiò permiso a Teddy para usar su nombre para su nuevo producto: el osito Teddy. En 1912 Teddy se vio salvado de la muerte por un grueso manojo de papeles en el cual estaba su discurso de campaña. La bala pegò e iba dirigida a èl en un atentado, y  se desviò ante el grosor de los papeles del discurso, y Teddy entre risas dijo que "bien paga ser tapudo." Teddy vio vencer a Woodrow Wilson para presidente. A los 56 años Teddy se fue en una expediciòn al Brasil, buscando un rìo misterioso, pero en medio de sus aventuras en el bosque se vio herido pidiendo que lo dejaran morir. Tras su viaje, se fue a retiro en Sagamore Hill. Hoy el rìo brasileño que encontrò lleva su nombre. El robusto Teddy murió sordo y con dificultad en la vista a los 60 años de edad, vìctima de insuficiencia cardìaca y lo enterraron en el Memorial Cemetery de Oyster Bay.

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