lunes, 2 de abril de 2012

LAS OTRAS CRIATURAS:DEL ZOO DE LA HISTORIA

CELEBRIDADES POR DERECHO PROPIO: LOS ANIMALES FAMOSOS DE LA HISTORIA


A lo largo del tiempo, la historia no ha sido solamente protagonizada por los seres humanos, y quizás los que más sangre, dolor y sacrificio han puesto en guerras imbéciles y conflictos hechos por la estupidez del hombre han sido las criaturitas de Dios.
Corceles han existido cuya gallardía, buen humor y elegancia no han sido olvidados.El primer presidente norteamericano George Washington rindió tributo a Miguel de Cervantes y Saavedra poniéndole Rocinante(como el equino de Don Quijote) a un bellísimo garañón quien resultó ser más útil que su amo, ya que Rocinante fue usado de semental mientras que Washington era machorro. El segundo presidente gringo John Adams amó con locura a su yegua Cleopatra, mientras que el breve presidente de los estados del sur durante la Guerra de Secesión Jefferson Davies tuvo entre sus caballos a Kentucky y Tartaro. El Kit del presidente gringo James Garfield(asesinado en 1881) solía bailarle a ritmo de vals a su amo, mientras que el heroico Ulysses S.Grant tuvo entre sus equinos a Billy Botón, Chico Carnicero, Cincinnatus. Egipto,Canguro, Jenny y Leopardo(quien hacía honor a su nombre siendo muy feroz y malcriado). Thomas Jefferson por su parte le puso Tecumseh y Wellington a dos de sus corceles rindiendo tributo a estos dos grandes militares, y en el siglo XX Franklin Delano Roosevelt se hizo un autotributo al ponerle New Deal a un caballo suyo. Su lejano pariente, Teddy Roosevelt, anteriormente había tenido un corcel llamado Algonquin a quien le encantaban las almíbares tropicales. El gran general confederado Robert E. Lee está sepultado junto a su amadísimo corcel Viajero, quien falleció de tristeza un año después de la muerte de su amo.Azzinia fue la yegua del rey francés Enrique III, y exigía ir tan perfumada, enjoyada y emplumada como su amariposado amo. Bella fue la yegua favorita del asesino Césare Borgia, quien era el terror de todos en el Renacimiento pero al momento de acariciar a su yegua ponía cara angelical.Uno de los más célebres caballos de carrera fue el hermoso australiano Phar Lap, quien llevaba un récord increíble de trofeos hasta que su propio veterinario lo mató adrede en 1929 antes de una carrera.La huesera, corazón y piel de este caballo aún se exhiben en un museo en Canberra.El Visir, caballo que le regaló el sultán otomano a Napoleón en 1808 fue tan famoso como el Marengo, y Visir acompañó el Pétit General en su exilio en Santa Elena.Little Texas fue el caballo que Teddy Roosevelt montó cuando se cubrió de gloria peleando contra los españoles en Cuba.
Otros animales han alcanzado la fama por su asociación con célebres.Adin fue el camello que Napoleón Bonaparte usó en Egipto.Napo quedó tan fascinado con el animal que se lo llevó a Francia, donde el jorobado tuvo una buena vida de descanso en el zoo parisino hasta que murió de viejo.Suk hubiera podido ser el animal favorito del pavoroso Iván el Terrible, zar de Rusia, pero al no genuflectar ante el sanguinario monarca, el elefantito que fue obsequiado por un maharahá indio fue sacrificado por órdenes del mismo zar.Bob, el armiño perfumado de Elizabeth I Tudor de Inglaterra al parecer era más bañable que su ama cuando ésta se hizo vieja, y es el único macho que ella reconoció como acompañante oficial en su lecho.El monarca mugalo Akbar tuvo infinidad de gatos, liebres, conejos, mulas, perros, caballos y loras, pero sus gansos le eran indispensables no solo como mascotas, sino que iban con él a la guerra como guardianes celosos. Esa afinidad por los animales llevó a Akbar a ser vegetariano para que su estómago no fuera la tumba de los animales, a como él solía decir.
La pasión del unificador de Yugoslavia, Josep Broz Tito, por los felinos fue legendaria. No solo tuvo los gatos más perfumados y hartones de la historia de ese desventurado país, sino que logró quitarle un cachorro de tigre a su gran amigo el indio Jawaharlal Nehru. Nehru no se quedaba atrás en su gusto por los animales exóticos, y además de cachorros de tigre y bebés pandas, en una ocasión le regaló un lagartito bebé a su hija Indira. Para colmo este reptil se despachó hermoso cuando le masticó el hermoso nalgatorio a Indira cuando ésta se metió en una tina de baño donde el lagartito tomaba un baño caliente debajo de las burbujas.
Los cabros fueron populares en cortes y en Casa Blanca. Solimán el Magnífico tuvo varios a los cuales adornaba con cintas y flores, el buen rey polaco Juan Sobiesky tuvo una pareja en color blanco y el odioso presidente gringo William Henry Harrison tuvo otro llamado Bigotitos.
Nanko y Nanny eran los amados cabritos de Abraham Lincoln, quien también tuvo un ostentoso pavo llamado Jack a quien nunca se quiso comer para Acción de Gracias. Cuando Mary Todd, la gritona y malcriada esposa de Lincoln le reclamó agriamente que por qué en la tarde del jueves de Acción de Gracias el "maldito pavo" aún andaba suelto, Lincoln le juró que iban a cenar con él y que dejara de molestar. Abe Lincoln en efecto tuvo el pavo a la mesa cuando cenaron esa noche...pero en calidad de comensal entre sus pies arrojándole restos de su plato!
El presidente norteamericano Woodrow Wilson prefirió las ovejas, y Calvin Coolidge llenó la casa de animales como sus glotones mapachines(Rebecca,entre otros), los canarios Copo de Nieve y Tuck, el ganso Enoc y gatos malcriados como Bessie, Mora,Negra,Fuego y Bounder. Igloo fue el perro que acompañó al almirante gringo Richard Byrd en sus exploraciones en el polo Norte y por poco queda hecho posicle de no haber sido por su extraña costumbre de consumir café hirviente con gotitas de brandy. Kabar fue idolatrado por ese gran sex symbol que fue Rodolfo Valentino mientras que Sugar fue una de las perras más ricas del mundo al ser su ama la reina inglesa Elizabeth II.Compitió Sugar solamente con Susan,otra patanga pero graciosa perrita corgi de la reina.
Una de las amistades más extrañas de la historia floreció entre el chef que llegó a ser Ho Chi Mihn en un hotel europeo y un hermoso ratón blanco llamado Imhotep(como el faraón egipcio) que le regaló una de sus amantes fortuitas. Antes de regresar a Viet Nam para luchar por la independencia de su sufrido país, el inefable Tío Ho fue retocador de fotos, mesero, ayudante de cocina y luego chef en Europa. Entre sus pasatiempos favoritos estaba el sentarse a fumar un Gauloise mientras escuchaba a Maurice Chevalier, observando a su idolatrado ratón blanco engullir delicadezas como champiñones rellenos o petits fours servidos en la más fina porcelana de Dresde. Cuando el ratoncito murió en las fauces de un gato de cocina, el Tío Ho derramó quizás las únicas lágrimas que se le conocieron en su larga y azarosa vida.
El gran misionero y explorador David Livingstone no solo amó con pasión a su gato mozambicano Sambo, sino que recién llegado al Africa tuvo un mono a quien llamaron Ata. Ata tenía la mala costumbre de autocomplacerse en público, ocasionando que el pobre David, tras pasar muchos bochornos, tuviera que resignarse a que el sensual chango jamás cambiaría sus costumbres licenciosas.Bekur fue otro mono que entraría a los anales de la historia por su adicción al vino de Chipre que consumía su amo, el sultán otomano Selim II El Borrachín. Bekur además consumía ostras en salsa de limón, langosta en mantequilla y otro platillos suculentos que su indulgente amo le daba.

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