miércoles, 4 de abril de 2012

LOS SOCIOS DE LOS GATOS:LEONOR DE ARBOREA

GRAN MILITAR, EXCELSA MADRE, JUSTA REINA Y BELLA MUJER: LEONOR DE ARBOREA


Cuando en mis tiempos de estudiante visité la hermosa isla de Cerdeña, pude visitar la estatua que hay en Oristano  de la máxima heroína Leonor de Arborea, quien fue una mujer de armas tomar, gran protectora de los animales, madre leona y monarca progresista demasiado avanzada para su tiempo.
Leonor de Arborea vino al mundo en noviembre de 1350 en Arborea,  una isla frente a Italia, y su papa era Giudice, quien era una especie de gobernante de provincias. Se cree que Leonor fue la primogénita de Mariano IV con su esposa adolescente Maria, y de los 6 hermanos que la siguieron 3 murieron  en la infancia, lo cual era muy común en la Edad Media. Mariano consiguió los mejores tutores y educó a su hija como si fuera un macho dela especie, incluyendo lecciones de cetrería. Leonor tenía cabellos castaños, ojos penetrantes y al llegar ala adolescencia, tuvo mejor pinta que una Miss Universo. No es de extrañarse que le sobraran pretendientes a la curvilínea y brillante adolescente,  pero ella, aprovechando la buena relación con su progenitor, le hizo prometer que no la casaría demasiado joven, y jamás con alguien que no fuese de su agrado. Mariano IV hizo lo posible por complacer a su hija y la casó con el rubio Brancaleone Doria, un noble cerdeño, para reforzar las alianzas locales. Cuando Mariano murió en 1367 fue sucedido en el mando por su hijo Ugone, quien no tenía la valentía ni la sabiduría de Leonor. En 1383 hubo una revuelta republicana en Arborea y Ugone acabó no solo depuesto, sino también asesinado. Leonor no se anduvo con chiquitas, derrotó a los rebeldes que habían acabado con su hermano, y se convirtió en giudicessa regente (gobernante regente) para mientras su primogénito Federico salía de sus pañales. No acababa de tomar las riendas del poder en 1384  la pobre Leonor cuando los aragoneses tuvieron la macabra idea de invadir Cerdeña en sus ansias expansionistas.
Luchando por la autodeterminación de su pueblo, Leonor se puso su armadura y la cabeza de sus tropas, libró luchas durante 4 años contra los invasores. Casi derrotada por los aragoneses, quienes llevaban mejores armas, Leonor se arrinconó en un confín de su islita y desde ahí logró levantar al pueblo para formar la resistencia que derrotaría a los invasores.
Lo triste, a nivel personal, para esta valiente mujer, fue que el imbécil de su maridito, Brancaleone, cuando creyó que los aragoneses iban ganando, traicionó a su patria y  a su familia para unirse al enemigo. A pesar de esto, Leonor logró negociar un tratado que le garantizó una buena medida de independencia y posteriormente formó una astuta alianza con los genoveses, quienes le ayudaron a ocupar la zona de Sássari. Cuando Brancaleone vio que su mujer iba ganando la guerra, nuevamente regresó a Cerdeña como perro arrepentido. Aunque Leonor jamás volvió a dormir en el mismo lecho con semejante alimaña,  limitándose el traidor a ocupar puestos gubernamentales, Arborea permaneció independiente hasta 1410.
Tras la firma del tratado que le devolvió relativa paz a Arborea, además del indeseado marido a Leonor, la bella reina habría de experimentar otro gran dolor cuando su hijo mayor murió en plena juventud.. Leonor moriría en 1404 y sería sepultada con honores en la iglesia de Santa Clara, en la Vía Garibaldi de hoy en día. El hijo de Leonor, Mariano V, ocupó su puesto una vez que la señora murió de peste bubónica cuando este azote hizo desastres a lo largo y lo ancho de Europa..
Los logros de Leonor, obtenidos mediante su destreza militar y su gran sabiduría, se desmoronarían tras su muerte pues su hijo se parecía más al inútil Brancaleone que a ella. Leonor dejaba tras de sí una Buena administración estatal, leyes protegiendo al medio ambiente y a los animales, particularmente a los halcones, ya  que era gran amante de la cetrería(hay un halcón Leonor que lleva ese nombre en honor a ella).
Leonor fue la autora del famosísimo Carta di Logu (Código de Leyes), que cubría todo aspecto de legislación. Este documento fue tan innovador que su progresismo asustó a muchos gobernantes de reinos vecinos. Este documento fue adoptado por los aragoneses en 1421 cuando por fin pudieron comerse la isla. La estatua que yo vi en Oristano fue hecha en 1881 en reconocimiento a los múltiples méritos de esta heroína. Este código de leyes estuvo vigente en Cerdeña hasta 1861, cuando se dio el movimiento final hacia la unificación de Italia como país.
Leonor como madre fue un manantial de bondad y ternura, pero también sabía impartir disciplina. Era opuesta a golpear a los niños-algo que deberían tomar en cuenta muchos progenitores que sopapean a sus muchachos, y se sabe que aunque sus hijos fueron díscolos, jamás les pegó. Igual dulzura desplegaba hacia los animales, a los cuales consideraba sus hermanos y con igual derechos que cualquier humano. Adicta a la cetrería, la equitación y la natación, supo mantenerse bella aún más allá de su mocedad. Reza la leyenda que su muerte a causa de la plaga se debió a que, siempre compasiva por los demás, atendió en sus últimos momentos a una criada que estaba al servicio de Mariano, su hijo. De esta manera, la gentil y siempre amable Leonor contrajo la enfermedad mortal.


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