miércoles, 4 de abril de 2012

SOCIOS DE LOS GATOS:EL MAHATMA GANDHI

Mahatma Gandhi: El hombre tras el mito


Uno de los grandes íconos del siglo pasado es el semidesnudo, anteojudo y sonriente Mohandas Gandhi, a quien el gran poeta bengalí Rabindranath Tagore bautizó como "Mahatma", que significa "alma grande." La rueca en que solía hilar en sus pocas horas libres pasó a ser el emblema de la India en la franja blanca de la bandera nacional, y su mejor legado fue el ejemplo de lucha cívica que sirvió para que Martin Luther King jr. luchara por la igualdad racial. Asesinado de un tiro el 30 de enero de 1948, el Mahatma no se escapó de ser un ídolo cuyos pies eran de barro.
Nacido en Porbandar, India, el 2 de octubre de 1869 en Gujarat(región recientemente asolada por sismos), era el fruto del cuarto matrimonio del abogado Karamchand Gandhi y Pulitbai, una gentil señora, siendo el chiquito de la familia. No fue un buen alumno, era de una docilidad escalofriante y carecía de iniciativa. A los trece años, siguiendo la tradición del matrimonio arreglado tan en boga entonces, lo casaron con Kasturbai Makanji, de su misma edad. Desde entonces, Kasturbai era tenaz, modesta, sencilla y muy trabajadora, llegando a ser el más fiel apoyo de su esposo, quien no siempre la trataba con guantes de seda y la celaba hasta con el aire. El mismo Gandhi posteriormente admitiría que muchas veces ultrajó los derechos más básicos de su mujer. En 1887 Gandhi logró entrar como alumno aplicado a la universidad, y tuvo que renunciar a la idea de ser médico pues sus creencias religiosas impedía infligir dolor a seres vivos, aunque fuera para curarles. Contando con el beneplácito de su familia y visualizando que podría seguir los pasos de su recientemente fallecido padre, decidió irse a Inglaterra para estudiar leyes. Una vez en la neblina londinense, Gandhi quiso hacerse todo un gentleman a la inglesa, a pesar que al ponerse trajes de lino parecía mosca en leche. Leía cuanto libro le caía en manos, tomó clases de baile y dicción y al descubrir la Biblia cristiana, optó por modificar su forma de pensar. Un 10 de junio de 1891 consiguió su título de abogado y dos días después con muchos libros bajo el sobaco, se regresó a la India. Una vez en su país, hizo el bulto, el cuadro y el ridículo en las cortes al desconocer por completo sobre el derecho hindú. Cualquier leguleyo de pacotilla le ganaba los casos más fáciles. Dado que tenía facilidad de redacción, fue contratado como consultor jurídico para la firma Daba Abdulla y se fue a la delegación de esta empresa en Africa del Sur. Una vez ahí, Gandhi fue testigo de las tensiones entre colones ingleses y holandeses(los famosos boers) y vio cómo los hindúes eran humillados con azotes y discriminación. En 1894 fundó el Natal Indian Congress y acabó de dirigente político de los inmigrantes hindúes. Al estallar la Guerra Boer en 1899, Gandhi organizó un cuerpo de voluntarios para conducir ambulancias. Para entonces, a pesar de algunas actitudes rebeldes, Gandhi aún se consideraba un leal servidor del imperio británico y vestía con una elegancia de dandy. Siguió leyendo y descubrió textos de John Ruskin (reformista social inglés), escritos de León Tolstoy, y del norteamericano Henry David Thoreau(quien rechazaba la idea de que el individuo solo dijera sí señor.)
Gnadhi dio abundante guerra a las autoridades sudafricanas y pronto se vio tras las rejas por 1906. En 1910 Gandhi renunciaría a su carrera de abogado y le dio por hacer voto solemne de renunciar a su propiedad privada, sin importarle que eso significara menos bocados para su familia. Cuando la I Guerra Mundial Gandhi regresó a la India con abundantes antojos que llevar revuelta y protestas a como había hecho en Sudáfrica. Al encontrarse con Tagore, el bardo le bautizó Mahatma. En 1915 fundó una comunidad similar a la Granja Tolstoy, abandonando de una vez su vestimenta de dandy inglés para andar con sus telas sencillas como blanco nacatamal mal envuelto. Por fin se decidió a fustigar el imperialismo y para 1930 ya estaba lidereando la marcha de la sal contra el monopolio colonial de las materias primas. En 1931 llegó a Londres para participar en la segunda mesa redonda en torno a la independencia de su país.Para entonces ya contaba con el carismático y guapo Nehru entre su entourage. Gandhi habría de degustar más rejas de cárcel, como en 1932. Al estallar la II Guerra Mundial Gandhi escribió a Hitler, manifestando su oposición a que la India participara en la guerra. La figura del Mahatma, haciendo sus ayunos o participando en largas caminatas, atrajeron la atención de los medios mundiales. En 1942 fue a parar de nuevo a prisión, junto con su esposa, quien habría de morir tras las rejas en brazos de su marido, quien por una de esas ironías había decidido hacerse completamente casto. Desde las rejas, Gandhi clamaba por una total independencia de la India. En 1944 lo habrían de liberar por motivos de salud. La dedicación de Gandhi a la independencia de su país habría de tener un altísimo costo para su familia. Uno de sus hijos no solo se dedicó a ser un gigoló que a menudo complacía a damas inglesas, sino que este mismo joven se dedicó por completo a la bebida posteriormente. A Gandhi para colmo le dio por demostrar en público que era castísimo, y solía acostarse desnudo en medio de varias hermosas jóvenes hindúes para probar que no hacía nada. Esta práctica le ganó el repudio de algunos sectores. La vestimenta de Gandhi también daba en que hablar, y cuando arribó a Inglaterra a entrevistarse con la familia real, bromeó diciendo que él podía llegar con su manto nomás ya que el rey llevaba demasiada ropa encima.
El 15 de agosto de 1947 por fin se dio la independencia de la India, la cual se fraccionó en Pakistán para albergar a los musulmanes y la India para cargar con los hindúes, parsees, y otros. La partición de la India dejó bastante molesto a Gandhi.El valiente Nehru era el primer jefe de gobierno de la India independiente, y Gandhi era considerado por una vasta mayoría como el santo patrono viviente del nuevo y alborotado país. Pero no viviría mucho tiempo más para disfrutar de su fama, y un 30 de enero tras haber cenado frugalmente, Gandhi decidió ir a orar al jardín, y ahí le esperaba el sangriento postre. Hathuram Godse, un fanático radical no le había perdonado a Gandhi el haber deseado la integración de los musulmanes, y tras hacerle una reverencia, disparó contra el Mahatma. El gran líder alcanzó a bendecir a su asesino y a llamar a Dios antes de expirar. El funeral fue impresionante, y tras la ceremonia de la pira fúnebre, las cenizas de Gandhi fueron esparcidas en el Océano Indico. Así pasó hacia la inmortalidad el tímido abogado que nunca ganó pleitos chiquitos pero que junto a Nehru batalló por la Independencia de la India.

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